Lo Mágico de la Pesca

Se define magia como “Conjunto de conocimientos y prácticas con los que se pretende conseguir cosas extraordinarias con ayuda de seres o fuerzas sobrenaturales”. ¿Dijimos magia o pesca? Son tan iguales… Practica que desvela a millones de personas en todo el mundo, y que con poco o mucho hace que consigamos momentos y cosas mágicas, la pesca es una “Sucesión de movimientos y momentos que hacen que dos o más personas se unan, o uno se encuentre más consigo mismo, en afán de conseguir contacto con seres especiales en lugares que con tener un espejo de agua son únicos”. Un mundo alucinante que maravilla día a día a los que la practican, y que genera un daño inconsciente imposible de llenar con otra cosa a todo aquel que nunca la experimento.

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   Quien nunca la haya practicado le parecerá no menos que cómico muchos estados a los que llegamos muchos pescadores, pero si nos pasa a todos es porque lo que la genera es especial. Algo mágico. Único. Algo así como “ir a pescar”.

   Puede que la programemos para el domingo y hoy sea lunes, pero estaremos cada día que pasa solo pensando en ese día. No es de extrañar que compremos cosas de mas cuando pasan los días, que contactemos a mucha gente a ver quién nos acompaña, que revisemos una y otra vez las cañas, caja y cada cosa que la componen. Que miremos el calendario lunar, el de la marea, pronostico del clima, reservemos la carnada y nos ingeniemos al máximo para que nos den permiso si es el caso. Ni hablar si se nos ocurre llevar todo para un buen asado. Y llega lo más parecido al insomnio. La noche anterior es algo como, como decirlo para ser exacto… eterna. Si, así es.  

   El día tan ansiado. Dijimos que sería un domingo pero puede ser un lunes, y convertir a ese día tan odiado por tantos en propio de uno de fin de semana. Suena el despertador pero parece que sonó de otra manera. Para ir a la escuela o trabajar, pareciera una ruido invocado por un ser malvado. Pero para levantarse para ir a pescar es una melodía de Ludwig van Beethoven. Antes de lavarnos la cara ya estamos despiertos como si hubiésemos tomado 10 cafés. La mañana es esplendida aunque el día no lo sea. Como si no lo hubiésemos hecho antes, ordenamos y revisamos todo, cargamos las cosas en lo que nos llevara, nos comunicamos con los que nos acompañaran si es así, pero si iremos solo sabemos y en ningún momento de la jornada nos sentiremos sin compañía, y ultimamos todos los previos detalles a la gran cita.

   Llegamos y como propio de una varita mágica, el sueño se hace realidad. Nos bajamos, miramos para ambos lados, preparamos el mate, viendo mientras donde juntaremos alguna que otra rama mas si es que esta en los planes hacer un asado o simplemente un fuego para calentarnos las manos, ordenamos todo alrededor y armamos todo el equipo cual pistolero del lejano oeste para depositar nuestras esperanzas materializadas en caña-reel-linea en enganchar ese ansiado pez. Pero en la búsqueda no nos desesperamos en conseguirlo. Ya la pesca nos enseño antaño que la paciencia es clave, y que todo lo que tiene que llegar llega, y si no es así hay que tratar de mejorar para conseguirlo o sincerarse si es que aun no lo merecemos.

   Se da todo como eventual efectiva poción mágica. Nos conectamos con ese “ser o fuerza sobrenatural” que tira de nuestra caña y de a poco se acerca. Si la astucia y esa cuota de azar necesaria nos permiten tenerlo en nuestras manos, habremos cumplido gran parte de la misión. Pero algo falta. Algo que también la pesca y muchas cosas de la vida nos enseño: ese ser vivo ansia volver a su habita. Y es ahí cuando se presenta la disyuntiva. Merece volver, pero quien nos creo nos hizo dependiente del consumo. Y para seguir viviendo, cosa que la naturaleza nos enseño, alguien en el proceso debe perder el latido de su corazón. No es pecado, es natural. Pero si es pecado sacrificar al pez incorrecto. Al que no cumple la medida, al que está en peligro, al que ya fue extraído en demasía en el día y se nos termino el cupo permitido, hay que devolverlo cuanto antes a donde volvió, dejando el fin de la historia abierta para un posible futuro reencuentro. Y al /los que veamos conveniente, o porque lamentablemente no queda otro por no estar apto para sobrevivir, lo llevaremos para compartirlo con nuestros seres queridos.

   Es así, complejo y fácil a la vez. Único e igual. Sencillamente mágico. Pero para que lo siga siendo, dos partes se tienen que encontrar. Si una de las dos desaparece para siempre, se termina el secreto. Y nadie que tenga una manera de pensar respetable quiere eso. Cuidemos a los peces y a donde ellos habitan. Ellos y el agua son esenciales por si solos, pero cuando nuestra varita mágica llamada caña hace una serie de movimientos certeros y hace que todo suceda, nuestros ojos brillan como pocas veces. Brillo que debe ser eterno y todos debemos contribuir para que así lo sea. Por que compartir pescas une personas, y personas unidas en pos de algo bueno generan cosas únicas.

   Así es lo mágico de la pesca. Genera recuerdos y principios que ni el tiempo ni nada pueden borrar. Y cuando ya no pueda hacer las cosas de la misma manera, una sonrisa se le escapara al recordar lo que una vez fue…

Dedicado a todos los pescadores y en agradecimiento por lo que genero ver la foto del articulo enviada por Luis Roberto Ariel Garcia a la página de facebook del blog, bajo el texto: “Desde el 92 a la fecha Emiliano García, mi hijo, es mi compañero de pesca.”

Y pasaron los años, y… “La verdad para mi como papa y pescador de toda la vida ha sido muy reconfortante incentivar a mis hijos con la pesca deportiva. Aca estoy junto a ellos. El de la derecha es el de la foto. Saludos.” Nos envió este experimentado pescador para rematar mas que un buen recuerdo…

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Matias.-

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2 comentarios el “Lo Mágico de la Pesca

  1. Haci es la pesca es lo mas hermoso que hay para mi en particular para mi deceando que llege el calor para hacer esos lances de costa en el mar y cada ves que estas con la caña en la mano mirando el mar tratando de llegar lo mas adentro posible buscando( la corvina ) y si es de noche compartir un mate con el amogo y compañero de pesca y charlar de las pescas anteriores .o buscar por internet cosas nuevas para llegar mas lejos.bueno amigos de la pesca eso es lo que yo siento por la pesca la verdad si es una barita magica te hace olvidar de todo cuando la tenes en la mano.un abrazo a todos los pescadores.

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